Casualidades de la vida
En 1974, el actor Anthony Hopkins salió por las tiendas de Charing Cross Road a comprar la novela en que se basaba el guión de su próxima película, "Mujer de Petrovka", pero no la encontró por ninguna parte. De vuelta a casa, al entrar en el metro de Leicester Square, se encontró un ejemplar del libro, olvidado en un asiento del vagón. Está claro que al bueno de Hopkins le pareció una increible casualidad, aunque el libro estubiera lleno de anotaciones y textos subrayados. La cosa no acaba aquí; Meses más tarde, en la gala de pre-estreno, el actor coincidió con el autor del libro, George Feifer, y e
n mitad de una distendida charla, Hopkins pidió si le podía dedicar su libro. El Sr. Feifer le confesó que no disponía de ningún ejemplar, los que tenía los había ido regalando entre sus amistades y la única copia que le quedaba la había extraviado un amigo suyo en el metro unos meses antes. Además, esa copia llevaba notas personales en puño y letra del mismo autor. El resto ya os lo podéis imaginar...
n mitad de una distendida charla, Hopkins pidió si le podía dedicar su libro. El Sr. Feifer le confesó que no disponía de ningún ejemplar, los que tenía los había ido regalando entre sus amistades y la única copia que le quedaba la había extraviado un amigo suyo en el metro unos meses antes. Además, esa copia llevaba notas personales en puño y letra del mismo autor. El resto ya os lo podéis imaginar...
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